El niño, la rebelde, la femme fatale, la guía
cómo nuestras historias nos condicionan para el resto de nuestra vida
cómo nuestras heridas nos marcan y vuelven una y otra vez a salir, frente a los decires, los tonos, las palabras, las actitudes de los que nos rodean, ya sean familiares o compañeros de trabajo
cómo nuestros hábitos nos limitan y nos traen sufrimiento innecesario
cómo aprender a partir de ellos, y cómo aprender a funcionar en grupos, cuánto de los roles que asumimos desde la sombra y la luz de estos arquetipos puede influenciar en el modo de comportarnos en un grupo de trabajo.
Y cuánto podemos aprender de ellos, y llevar más a la luz nuestros aspectos que obstaculizan de algún modo nuestro desarrollo y el desarrollo de la actividad que tenemos en conjunto.
Cuándo dejar de estar en un púlpito intentando guiar a otros para poder animar a otros desde el amor y desde el servicio
Cuándo dejar de ser rebelde porque así me tildaron toda la vida, y poder elegir cuándo rebelarme y cuándo aceptar una sugerencia o un pedido que facilite una acción en conjunto.
Cuándo dejar de ser niño crédulo y aprender a ser astutos para nuestros contratos internos con nosotros mismos y con el grupo de trabajo
Cuándo reconocer que puede haber algo de manipulación desde esta femme fatale que llevo dentro, que encarno, y correrme de este lugar que en alguna medida me ha dado poder en otras relaciones, para ahora dar paso a la luz de este arquetipo, la posibilidad de seducir para el bien común.
lunes, 25 de agosto de 2014
cuerpo habitado
mi cuerpo, cuerpo del mundo,
percibo la no-separación
aún con la distancia
bebo
el silencio embriagador
conectado a la certeza
del silencio abismado del zendo
envolvente
la emoción asomándose tenue tibia tímida
la certeza de enraizar para estar presente
desde el centro de la tierra para elevar
todo el dolor,
toda la tristeza,
todo lo no comprendido,
todo lo atascado,
todo lo detenido,
todo.
percibo la no-separación
aún con la distancia
bebo
el silencio embriagador
conectado a la certeza
del silencio abismado del zendo
envolvente
la emoción asomándose tenue tibia tímida
la certeza de enraizar para estar presente
desde el centro de la tierra para elevar
todo el dolor,
toda la tristeza,
todo lo no comprendido,
todo lo atascado,
todo lo detenido,
todo.
lunes, 21 de abril de 2014
La tierra nos respira
La tierra nos respira
Que la tierra nos respire
Dejémonos respirar por la madre tierra
La madre tierra llora, está llorando
Círculos de sonido ascendentes
Movimientos en círculo sagrado
Contacto conciente amoroso cuidado
Aaaaaaauuuuuuuuuaaaaaaaauuuuuu
Liberar soltar mover jugar explorar
Sentir permitir abrir curiosear observar
Unificar aunar abrazar fluir compartir
Respirar la tierra
La tierra respira en nosotros
Que la tierra nos respire
Que la tierra nos cobije
Que la tierra nos recicle
Que la tierra nos abrace
Dejarnos abrazar por ella
Dejarnos respirar por ella
Dejarnos cobijar por ella
Dejarnos reciclar por ella
Lo femenino del sonido
Lo potente del sonido propio
Atravesarnos por el sonido
Tejer con el sonido una trama potente
Que acune e impulse el gran cambio
Tejer con el cuerpo la trama que sane
Tejer la trama abrir el canal primal
Tejer la trama del sonido sanante
Tejer la trama circular ascendente
surgido de una experiencia de soltar la voz en un taller con Julia
en enero 2014
sábado, 7 de diciembre de 2013
La amabilidad empieza por casa
Esta mañana temprano salí de casa para hacerme unos análisis de rutina. La calle mucho más vacía que en días de semana, la llegada al lugar, encontrar fácilmente espacio para estacionar. Ser recibida amablemente, mimada con una colación y un cafecito post análisis. Disfrutar de una buena atención desde las que recepcionan la documentación hasta las profesionales que hacen las extracciones de sangre. Todo esto iba reconfortando mi ser. Acunada, con tan poco podemos hacer que un día comience diferente, que se irradie cordialidad y amabilidad en las calles, en los lugares de trabajo.
Después caminé hasta la verdulería a comprar algo de fruta, me encontré con una amiga que venía al taller que ofrecíamos en San Isidro.
El clima, la posibilidad de estar en el jardín con este grupo de gente que se había acercado a la experiencia focusing, la fluidez de lo vivenciado por todos los que estábamos allí ya sea guiando el taller como participando, me siguieron aportando calidez, pausa, a mi día, a mi vida. Conexión genuina entre los seres que habitamos esta ciudad, cómo cambia todo cuando nos conectamos entre nosotros desde la más auténtico, desde lo vulnerable, desde la posibilidad de mostrar lo que duele, sabiendo que será bien recibido, sin juzgarse.
Celebro que hayamos podido ofrecer este taller donde nuestras alumnas ya egresadas tuvieron la oportunidad de acompañar en pequeños procesos de focusing a los asistentes. Cuánta vida fluye cuando estamos conectados con nosotros mismos y con los demás desde este espacio interno sagrado! Cómo cambia la manera de comunicarnos al estar en contacto con ese mundo interno y sus necesidades.
Y cuánto aporta a la salud y bienestar poder pausar, y recorrer nuestro cuerpocasa, amablemente.
Otra vez la amabilidad que nombré al comienzo, volcada hacia nosotros y nuestra experiencia.
Si aprendemos a ser amables con nosotros mismos, esta amabilidad también se irradiará a los que nos rodean. Y cuánto necesita nuestra sociedad de gestos amables!
Después caminé hasta la verdulería a comprar algo de fruta, me encontré con una amiga que venía al taller que ofrecíamos en San Isidro.
El clima, la posibilidad de estar en el jardín con este grupo de gente que se había acercado a la experiencia focusing, la fluidez de lo vivenciado por todos los que estábamos allí ya sea guiando el taller como participando, me siguieron aportando calidez, pausa, a mi día, a mi vida. Conexión genuina entre los seres que habitamos esta ciudad, cómo cambia todo cuando nos conectamos entre nosotros desde la más auténtico, desde lo vulnerable, desde la posibilidad de mostrar lo que duele, sabiendo que será bien recibido, sin juzgarse.
Celebro que hayamos podido ofrecer este taller donde nuestras alumnas ya egresadas tuvieron la oportunidad de acompañar en pequeños procesos de focusing a los asistentes. Cuánta vida fluye cuando estamos conectados con nosotros mismos y con los demás desde este espacio interno sagrado! Cómo cambia la manera de comunicarnos al estar en contacto con ese mundo interno y sus necesidades.
Y cuánto aporta a la salud y bienestar poder pausar, y recorrer nuestro cuerpocasa, amablemente.
Otra vez la amabilidad que nombré al comienzo, volcada hacia nosotros y nuestra experiencia.
Si aprendemos a ser amables con nosotros mismos, esta amabilidad también se irradiará a los que nos rodean. Y cuánto necesita nuestra sociedad de gestos amables!
lunes, 12 de agosto de 2013
Jardín invernal
Jardín jardinero
trama entrelazada
pequeño pájaro
sobrevuela
buscando
semillas quizás.
Despejado quedaste
una tarde de invierno
soleada y fría.
Y desde lo despejado
surge lo despojado.
Lo despojado permite
al sol colarse y entibiar.
trama entrelazada
pequeño pájaro
sobrevuela
buscando
semillas quizás.
Despejado quedaste
una tarde de invierno
soleada y fría.
Y desde lo despejado
surge lo despojado.
Lo despojado permite
al sol colarse y entibiar.
Presente
El presente es lo único que tengo, se escucha en una canción.
El presente es el cuerpo.
El presente es estar y ser aquí y ahora, con esta respiración que soy.
El presente es este instante, contacto de las teclas con las yemas de los dedos.
El presente es percibir los apoyos de mi cuerpo, chequear si estoy cómoda o no. Cambiar y acomodar la postura. La Pausa me invita al presente. El presente me habita. En el presente me habito.
En el presente, respiro, vivo, me muevo. El presente es lo divino habitándome.
Lo divino es presente, es aqui, es ahora.
Lo divino, Dios, la fuente inagotable de amor, la energía amorosa que mueve al universo, ser íntimo con ese
Todo.
Gracias por el presente, que es lo único que tengo y me permite ser entera.
El presente es el cuerpo.
El presente es estar y ser aquí y ahora, con esta respiración que soy.
El presente es este instante, contacto de las teclas con las yemas de los dedos.
El presente es percibir los apoyos de mi cuerpo, chequear si estoy cómoda o no. Cambiar y acomodar la postura. La Pausa me invita al presente. El presente me habita. En el presente me habito.
En el presente, respiro, vivo, me muevo. El presente es lo divino habitándome.
Lo divino es presente, es aqui, es ahora.
Lo divino, Dios, la fuente inagotable de amor, la energía amorosa que mueve al universo, ser íntimo con ese
Todo.
Gracias por el presente, que es lo único que tengo y me permite ser entera.
martes, 23 de julio de 2013
Si? No? qué pasa cuándo escucho estas palabras?
La predisposición hacia algo, ya sea una actividad, un encuentro con uno mismo o con un otro, un espectáculo, una caminata, tenemos en cuenta nuestra predisposición. Pre, anterior, antes de que nos dispongamos a participar de lo que siga en nuestra vida.
Muchas veces no tenemos la posibilidad de ir hacia dentro y observar cómo nos estamos disponiendo a eso que vamos a hacer. Solo actuamos desde la emoción reinante, puede ser enojo frente a lo que tengo que hacer, molestia, embole, aburrimiento, impaciencia, ansiedad frente a eso, temor frente a eso, o miedo a que algo suceda con esos otros. Sin esa pausa que nos permite conectar con eso que se está percibiendo dentro
podemos simplemente reaccionar. Participar desde esa parte o aspecto nuestro más predominante por alguna razón.
Recuerdo una vez hace muchos años que acompañé a una persona a un concierto de música clásica. La música probablemente excelente, la predisposición interior direccionada hacia otro lado totalmente. Ocupaba tanto espacio dentro, llevándome hacia ese lugar de estar toda tomada, fusionada con esa emoción, enojo, molestia, no con la música seguramente, con situaciones previas no nombradas, no reconocidas quizás por mi, temas a ser aclarados en el vínculo. Uauuuu! cuánto al recordar y también celebrar al darme cuenta del camino recorrido.
Poder ahora chequear dentro la disposición, tener más claro el Si o el No dentro, y escuchar a todos esos "algos" que murmuran, susurran, gritan, necesitan ser escuchados y reconocidos así como están y son.
A veces enfrentados entre sí, a veces dándose la espalda, o percibiéndose con recelo. Muchos protegen a aspectos dolientes, otros queriendo asomarse y tener su lugar en el concierto de la vida.
Mucho de esto apareció simplemente al observar qué pasaba en mi cuando escuchaba un No o un Si en atención plena.
La atención plena, ese estado de la mente espacioso, calmo, donde puedo observar sin juicio todo lo que me presenta un estímulo. Como muchas veces estamos en automático, no nos damos este tiempo.
En atención plena (mindfulness) podemos darnos esta oportunidad única de exploración de nuestros hábitos limitantes, para poder tener opciones nuevas, más libres.
Muchas veces no tenemos la posibilidad de ir hacia dentro y observar cómo nos estamos disponiendo a eso que vamos a hacer. Solo actuamos desde la emoción reinante, puede ser enojo frente a lo que tengo que hacer, molestia, embole, aburrimiento, impaciencia, ansiedad frente a eso, temor frente a eso, o miedo a que algo suceda con esos otros. Sin esa pausa que nos permite conectar con eso que se está percibiendo dentro
podemos simplemente reaccionar. Participar desde esa parte o aspecto nuestro más predominante por alguna razón.
Recuerdo una vez hace muchos años que acompañé a una persona a un concierto de música clásica. La música probablemente excelente, la predisposición interior direccionada hacia otro lado totalmente. Ocupaba tanto espacio dentro, llevándome hacia ese lugar de estar toda tomada, fusionada con esa emoción, enojo, molestia, no con la música seguramente, con situaciones previas no nombradas, no reconocidas quizás por mi, temas a ser aclarados en el vínculo. Uauuuu! cuánto al recordar y también celebrar al darme cuenta del camino recorrido.
Poder ahora chequear dentro la disposición, tener más claro el Si o el No dentro, y escuchar a todos esos "algos" que murmuran, susurran, gritan, necesitan ser escuchados y reconocidos así como están y son.
A veces enfrentados entre sí, a veces dándose la espalda, o percibiéndose con recelo. Muchos protegen a aspectos dolientes, otros queriendo asomarse y tener su lugar en el concierto de la vida.
Mucho de esto apareció simplemente al observar qué pasaba en mi cuando escuchaba un No o un Si en atención plena.
La atención plena, ese estado de la mente espacioso, calmo, donde puedo observar sin juicio todo lo que me presenta un estímulo. Como muchas veces estamos en automático, no nos damos este tiempo.
En atención plena (mindfulness) podemos darnos esta oportunidad única de exploración de nuestros hábitos limitantes, para poder tener opciones nuevas, más libres.
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